KEVIN McHALE. EL SOCIO DE LARRY

 

Si alguna vez hubo un jugador que poseía el físico ideal para jugar al baloncesto, fue Kevin McHale. Con unos brazos y unas piernas increíblemente largas, McHale usó ese don físico para tener una excelente carrera de 13 años con los Boston Celtics, convirtiéndose en uno de los mejores jugadores interiores que el baloncesto ha visto y formando, junto con Larry Bird y Robert Parish , una de las mejores líneas interiores que la NBA jamás ha visto.

“Se convirtió en el jugador de poste bajo más difícil de defender en la historia de la liga”, declaraba el ex entrenador de la NBA Hubie Brown en el Boston Globe . “Era totalmente imparable por su rapidez, la diversificación de movimientos y son sus largos brazos que le daban un ángulo para lanzar la pelota sobre un hombre más alto o un defensor  más atlético y explosivo”.

McHale tenía todas estas cualidades, junto con una rara habilidad para llegar continuamente a la línea de tiros libres, o tener un increíble % de aciertos en tiros de campo.

Se retiró en 1993 como cuarto anotador y sexto mejor reboteador en la historia de los Celtics. Ganó en dos ocasiones del premio sexto hombre y fue miembro en seis ocasiones del primer o segundo equipo defensivo de la NBA. McHale terminó noveno en la NBA en porcentaje de acierto en tiros de campo (55´4%). Y junto con Bird y Parish, el famoso “The Big Three” llevó a los Celtics a tres anillos de la NBA en la década de 1980, concretamente en los años 1981, 1984 y 1986, jugando dos finales más en los años 1985 y 1987.

McHale, nació en un pequeño pueblo de Iron Range en Minnesota y jugó para  la Hibbing High School a principios de la década de 1970. Su entrenador, Gary Addington, ayudó a McHale a perfeccionar su técnica debido a su estructura desgarbada, era altísimo pero extremadamente delgado y frágil,  jugando contra él uno contra uno. Cuando Hibbing llegó a la final estatal en el último año de McHale, el equipo se tenía a otros seis jugadores que medían dos metros o más, lo que liberó a McHale para jugar el puesto de pívot, el ideal para su desmedida altura.

“Pude haber entrado en una rutina de anotar 30 puntos por partido anotando únicamente de espaldas a la canasta”, declaraba McHale  a Sports Illustrated , “pero Gary me obligó a aprender todo el juego”. El esfuerzo le trajo ofertas de becas de las universidades de Utah y Minnesota. McHale siempre había soñado con jugar para Minnesota, y la oportunidad le permitió mantenerse cerca de casa. En sus primeras dos temporadas, McHale jugaba en las posiciones de ala pívot y pívot  junto con Mychal Thompson, quien finalmente jugó en los Portland Trail Blazers y más tarde para  Los Angeles Lakers, los archirrivales de los Celtics en la década de los 80. McHale promedió 15.2 puntos y 8.5 rebotes en su carrera de cuatro años en Minnesota. En su último año, la 1979-80, promedió 17,4 puntos y lanzó con un porcentaje de acierto del 56´7%, llevando a los Gophers al Campeonato NIT.

La combinación de altura y agilidad de McHale lo convirtió en una gran promesa. Los New York Knicks lo habían espiado en varias ocasiones en la universidad y esperaban escogerlo con la selección número 12 en el Draft de la NBA de 1980.

 

Pero el presidente de Boston Celtics Red Auerbach tenía otros planes. Después de una visita a Minnesota durante el último año de McHale, Auerbach estaba decidido a seleccionar a McHale en el draft.

Los Celtics poseían la primera selección del draft, pero Auerbach simplemente la usó como objeto de traspaso. Antes del Draft de 1980, diseñó un traspaso que dio lugar a uno de los mejores equipos de siempre. Boston traspasó su pick número 1 y una selección de primera ronda de 1980 a los Golden State Warriors a cambio de la selección número 3 de los Warriors y un pívot joven llamado Robert Parish. Golden State seleccionó a Joe Barry Carroll  con el número 1 y Utah se llevó a Darrell Griffith en el número 2, y Auerbach consiguió su deseo, escoger a Kevin Mchale.  De un solo golpe, Auerbach había juntado a Parish y McHale a una zona de front-court  (zona de 3,4 y 5) que ya incluía al alero de segundo año Larry Bird.

El “The Big Three” jugó 12 temporadas completas, ganó tres campeonatos y fue aclamada por muchos como el mejor juego interior en la historia de la NBA.

Los Celtics al principio utilizaban a McHale como sexto hombre, un papel ya utilizado con éxito por el jugador de los Celtics Frank Ramsey en la década de 1950. Esto le dotó al equipo de un potente anotador saliendo del banquillo, y McHale era perfecto para el papel.

McHale fue el mejor sexto hombre de su generación en un momento en que los reservas clave en ataque se estaban poniendo de moda. Su anotación mejoró en cada una de sus primeras seis temporadas, comenzando con un promedio de 10.0 puntos por partido como rookie en la temporada 1980-81. También consiguió 4.4 rebotes y 1.84 tapones por partido ese año y fue nombrado para el mejor equipo de rookies de la NBA. Aunque todavía no jugaba demasiados minutos, McHale demostró ser un jugador clave de un equipo como los Celtics que ganó el anillo de la NBA en 1981, ganando en la final a los Houston Rockets de Moses Malone.

McHale mejoró su producción en cada una de las siguientes dos temporadas, pero los Celtics no pudieron volver a las Finales de la NBA. Después de que el equipo cambió al entrenador Bill Fitch por el gran K.C. Jones , McHale y los Celtics tuvieron una temporada extraordinaria en la 1983-84. McHale jugó 31,4 minutos por partido saliendo desde el banquillo y promedió 18.4 puntos por partido y 7.4 rebotes, tiró con un acierto del 55,4 % y ganó el premio Sexto Hombre del año. También hizo la primera de sus siete apariciones en el All-Star Game. Boston ganó la División del Atlántico con un récord de 62-20, y se llevó el anillo después de una agotadora batalla de siete partidos con Los Angeles Lakers en las Finales.

McHale ganó el premio al mejor sexto hombre nuevamente en la temporada 1984-85, lanzó con un acierto del 57%  de tiros de campo y promedió 19.8 puntos y 9.0 rebotes por partido. Contra los Detroit Pistons, logró 56 puntos, su récord personal. Los Celtics tuvieron un récord en temporada regular de 63-19, pero perdieron en las finales de la NBA contra Los Angeles Lakers por 4-2.  McHale estuvo sobresaliente en los playoffs, promediando 22.1 puntos y 9.9 rebotes por partido.

Antes de la temporada 1985-86, los Celtics traspasaron a Cedric Maxwell a Los Angeles Clippers, y McHale se convirtió en el ala-pivot titular del equipo. A pesar de que tuvo otro año sobresaliente, con un promedio de 21.3 puntos por partido, McHale tuvo su primera lesión de tobillo, lesiones que no dejarían de perseguirle en su carrera. Después de perderse solo tres partidos en sus primeras cinco temporadas, McHale se perdió 14 partidos en la temporada 1985-86 con una lesión en el tendón de Aquiles.

Regresó a los playoffs, con un promedio de 24.9 puntos por partido, mientras que sus Boston Celtics volaban hacia otro campeonato de la NBA. En las finales de la NBA contra los Houston Rockets, McHale y Parish tuvieron un bonito duelo contra las “Torres Gemelas” de Houston, Hakeem Olajuwon y Ralph Sampson, McHale dominó y Boston ganó la Final en seis partidos.

La temporada 1986-87 fue la mejor de McHale, ya que promedió 26.1 puntos por partido y estableció marcas personales en rebotes (9.9) y asistencias (2.6). Los Celtics continuaron dominando la División del Atlántico, terminando 14 partidos por delante de los Philadelphia 76ers con un récord de 59-23. Tras batir en una durísima final de conferencia a los Pistons de Detroit en las Finales de la Conferencia del Este, Boston llegó a las Finales de la NBA por cuarta temporada consecutiva. McHale sería el primero en admitir que las Finales de 1987 probablemente acortaron su carrera. Jugó la serie de seis partidos contra los Lakers con lo que era esencialmente un pie roto. El dolor era tan fuerte que utilizó una silla de patio de la piscina del hotel como ayuda para caminar, llegando a jugar 40 minutos cada partido. Los Celtics perdieron la serie en seis partidos y McHale se sometió a una operación en su pie derecho durante el verano.

Para entonces, McHale estaba en la cima de su carrera. Desarrolló un juego de poste bajo con muchas jugadas que no se habían visto anteriormente en la NBA ni en ningún otro lado. McHale tenía muchísimos movimientos, fintas, amagos, ganchos, suspensiones a media vuelta que volvían loco incluso a los mejores defensores. Podía tirar en  cualquier lado y tenía un acierto extraordinario.

El pie de McHale no había sanado por completo al comienzo de la temporada 1987-88, por lo que se pasó los primeros 14 partidos en la lista de lesionados. Cuando regresó, promedió 22.6 puntos por partido y 8.4 rebotes por partido y lideró a la NBA en porcentaje de tiros de campo (60´4%) por segunda temporada consecutiva. Fue All-Star por cuarta vez, y McHale anotó su punto de carrera número 10.000 esa temporada. Pero los Playoffs de la NBA de 1988 marcaron un cambio de liderazgo en la Conferencia del Este.

Cuando los Pistons derrotaron a los Celtics de las finales de conferencia, el reinado de Boston en el Este llegó a su fin. Con Bird y McHale luchando contra las lesiones en las siguientes temporadas, los Pistons tomaron la batuta y llegaron a las Finales de la NBA durante tres años consecutivos, ganando los campeonatos en 1989 y 1990.

El promedio anotador de McHale disminuyó gradualmente durante las siguientes cinco temporadas, aunque volvió a ser un All-Star en los años 1989, 1990 y 1991.

Tras la temporada 1989-90 en la que McHale resurgió jugando los 82 partidos y promediando 20.9 puntos por partido, los problemas de pie de McHale regresaron en las siguientes temporadas. Kevin se perdió 14 partidos en la temporada 1990-91 y 26 en la1991-92 debido a numerosos problemas en la parte inferior de la tibia y el tobillo.

En la última temporada de McHale, la 92/93, sus problemas en los pies fueron constantes y obstaculizaron prácticamente todos los aspectos de su juego. Promedió 10.7 puntos por partido, su marca más baja desde su año de novato. Pero McHale se despidió individualmente a lo grande en los playoffs en los que promedió 19.0 puntos por partido en la serie de primera ronda contra Charlotte que los Celtics perdieron por 3-1. Anotó 30 puntos en el 2º partido en Boston Garden y 19 en el 4º. Tras ser eliminados por Charlotte, McHale anunció su retirada.

Durante más de 13 temporadas en la NBA, todas con los Celtics, McHale había acumulado 17.355 puntos, 7.122 rebotes, 1.690 tapones y un porcentaje de tiros de campo del 55´4%.

El 30 de enero de 1994, durante una ceremonia en el Boston Garden, el número 32 de Kevin McHale fue retirado.

Después de regresar a su estado natal, McHale se unió a los Minnesota Timberwolves como analista de televisión y asistente del primer entrenador para la temporada 1993-94. En el verano de 1994, fue ascendido a asistente del general manager por el nuevo propietario Glen Taylor. Continuó en su doble función como locutor y ejecutivo de los Timberwolves en la 1994-95, hasta que fue ascendido al puesto de vicepresidente de operaciones de baloncesto el 11 de mayo de 1995. Sucedió a Jack McCloskey, que se retiró al final de la temporada regular.

Con McHale ejerciendo de jefe de operaciones, los Timberwolves eligieron en el draft algunas estrellas jóvenes como Kevin Garnett y Stephon Marbury y lograron su primera clasificación para los playoffs en la temporada 1996-97. Tuvo una carrera exitosa como jugador, y McHale también  estaba demostrando que podía ser una estrella de los despachos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>