BILL LAIMBEER. EL VILLANO NÚMERO UNO DE LA NBA

Bill Laimbeer fue uno de los jugadores más famosos por su dureza, digamos mejor su suciedad, siendo quizás el jugador más odiado y temido por fans y rivales. Ciertamente, ningún jugador nunca fue más abucheado o insultado en una cancha de baloncesto. Laimbeer llegó a ser  apodado como “el príncipe de las tinieblas”, “un matón de la calle”, “un asesino con hacha” y “Mr. odioso”.

En sus 14 temporadas en la NBA, Laimbeer compensó su escasísimo salto vertical, su lentitud de pies al convertirse en un maestro de la posición y anticipación, además de fomentar peleas y broncas para así sacar la ira de sus oponentes. Laimbeer siempre parecía tener un brillo en sus ojos dispuesto para la pelea. Fue golpeado y agredido por algunos de los mejores jugadores de la liga, incluyendo Robert Parish, Bob Lanier, Larry Bird y a Charles Barkley. “No nos gusta huir, sino la pelea”, dijo Bird una vez Sports Illustrated. El “flopping” de Laimbeer se convirtió en una leyenda. Un Laimbeer que hacía todo tipo de muecas y gestos solía dejarse caer al suelo como reacción al menor toque de un rival.

Sin embargo, y sin negar todo lo anterior, Bill Laimbeer fue uno de los mejores pívots de la liga a lo largo de la década de 1980 y principios de los noventa. En sus 12 temporadas con Detroit, Laimbeer se convirtió en el líder histórico absoluto de la franquicia de los Detroit Pistons en rebotes y segundo en partidos jugados. Jugando el papel de villano jefe de un equipo mítico, llevó a los “Bad Boys” de Detroit a dos campeonatos consecutivos en los años 1989 y 1990.

Fue cuatro veces All-Star, Laimbeer se convirtió en el jugador número 19 en la historia de la liga para acumular más de 10.000 puntos y 10.000 rebotes. Tenía un talento especial para capturar rebotes defensivos, y podía ser una amenaza desde la línea de tres puntos y era un gran lanzador de tiros libres. A pesar de sus frecuentes lesiones, Laimbeer era un hombre de hierro, su racha consecutiva de 685 partidos se mantiene entre las mejores marcas de la historia de la NBA. Laimbeer dijo una vez a Sports Illustrated: “No lucho, pego y luego me voy”. Su compañero de equipo y amigo, Isiah Thomas, dijo de Laimbeer en Detroit News: “Yo no diría que los fans lo odian, les encanta odiarlo, es una relación de amor y odio, y a Bill le encanta esa sensación”.

Laimbeer fue criado en el afluente suburbio de Clarendon Hills, en Chicago. En su carrera universitaria académica y baloncestística no destacó demasiado, y no se veía con futuro en la NBA. Laimbeer fue rechazado como novato de primer año en Notre Dame y tuvo que asistir a un colegio técnico durante dos semestres para obtener las calificaciones aptas para poder acceder a la Universidad de Notre Dame. En sus últimas dos temporadas jugando para High School de Digger Phelps, Laimbeer promedió sólo 7.3 puntos y 6.0 rebotes. Laimbeer no tenía buenas expectativas para el Draft de la NBA de 1979. Laimbeer fue elegido con el puesto nº 65 en el draft, yendo a Cleveland en la tercera ronda.

Los Cleveland Cavaliers dudaban tanto acerca de las habilidades de Laimbeer que no le ofrecieron un contrato hasta mediados de agosto. En ese momento, había accedido a jugar para Pinti Inox de Brescia en la Liga Italiana. Bill, en su única temporada en Europa, promedió 21.1 puntos y 12.5 rebotes. Laimbeer volvió a los Estados Unidos, y jugó un año sólido para los Cavs en 1980-81 y fue traspasado a Detroit en febrero de 1982 junto con su compañero Kenny Carr a cambio de Phil Hubbard, Paul Mokeski y dos selecciones de draft. También se unieron a aquellos Detroit Pistons de ese año su ex-compañero de Notre Dame, Kelly Tripucka y un tal Isiah Thomas, un base de 20 años de Indiana, toda una estrella nacional.

Los Pistons compitieron a mediados de los años ochenta, estando a la sombra de los por aquel entonces poderosos Milwaukee Bucks en la División Central. Laimbeer promediaba buenos números, anotando siempre entre 15 y 18 puntos por partido y capturando entre 10 y 13 rebotes por partido. Ganó el título de máximo reboteador de la NBA con 13.1 capturas por partido en la temporada 1985-86, interrumpiendo la racha de Moses Malone de cinco años consecutivos como líder de la liga. Pero Bill Laimbeer era el más eficaz del tablero defensivo, siempre era el que más rebotes capturaba. De 1982 a 1990 ningún jugador en la liga sumó más rebotes defensivos.

Con un equipo de estrellas reunido año a año por una gran gerencia en la temporada 1987-88, los Pistons llegaron a la final de la NBA. Perdieron ante los Los Angeles Lakers en una serie final de siete partidos marcados por algunos de los partidos más duros de la historia de la liga. Bill Laimbeer, como no, participó en esos momentos, junto con su compañero de fatigas, Rick Mahorn. Los Pistons, tras aquella derrota, consiguieron dos títulos consecutivos de la NBA. Los campeonatos de Detroit en 1989 y 1990 hicieron de la franquicia de Michigan ser únicamente el segundo equipo desde los Boston Celtics de 1968-69 en repetir como campeones, el famoso back-to-back. Mientras continuaba con su duro, y muchas veces violento juego, Laimbeer empató un récord de las finales de la NBA al conseguir seis canastas de tres puntos en el segundo partido contra los Portland Trail Blazers. Tanto Laimbeer y Thomas envejecieron y otras estrellas dejaron el equipo, y Detroit dio paso a principios de 1990 al nuevo equipo dominante, los Chicago Bulls, liderados por Michael Jordan. La rivalidad Detroit-Chicago fue una de las más hostiles de aquella época.  Con lesiones de espalda y rodillas y su orgullo herido por la caída su rendimiento y de estadísticas, Laimbeer se retiró con 11 partidos jugados en la temporada 1993-94 a los 36 años de edad. Los jugadores de toda la liga se regocijaron sarcásticamente. Horace Grant dijo a Detroit Free Press: “Va a haber una gran fiesta en mi casa esta noche, todos están invitados”. Poco después de la retirada, Laimbeer comenzó a competir en otro mundo, el mundo de los negocios, cuando se convirtió en presidente de Laimbeer Packaging Corp., una fábrica de cartón en un suburbio de Detroit.  Luego volvió a la cancha como entrenador jefe de los Detroit Shock de la WNBA.  Laimbeer se retiró como líder histórico absoluto de los Detroit Pistons en rebotes, con 9.430, y en partidos jugados, con 937 (que fue superado por Thomas más adelante en la temporada 1993-94) . En su carrera de 14 años promedió 12.9 puntos y 9.7 rebotes.El 6 de febrero de 1995, en una ceremonia en The Palace de Auburn Hills, los Pistons retiraron su camiseta con el número 40.

 

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