EL RECUERDO DE KEVIN MAGEE

EL SELLO DEL PÍVOT NORTEAMERICANO ESTÁ MUY PRESENTE EN TODOS LOS SITIOS DONDE JUGÓ

El 1 de Diciembre de 1983, el Cai Zaragoza se convertía en  Campeón de la Copa del Rey al derrotar al F.C.Barcelona por un apretado 81-78, en el mítico Palacio de los deportes de la capital maña(El Huevo), que enloqueció con la hazaña de sus jugadores. Aquel triunfo fue sin duda el gran impulso del baloncesto para la ciudad de Zaragoza, que logró situarse en la élite del basket nacional durante años.

De aquel equipo, destacaba por encima de todos uno de los Norteamericanos más fuertes que ha pasado por el baloncesto Español y Europeo, Kevin  Magee que con sus 2,02 metros de estatura (104 kg) , y con unas poderosísimas piernas, lo convertían en una auténtica bestia. Que pese a ser limitado de fundamentos técnicos, era capaz de paliarlos con una inmensa personalidad, y sobre todo con una gran capacidad de liderazgo. Tenía un tiro en suspensión de 4-5 metros muy eficaz y una inteligencia bajo los tableros,  lo hacían un jugador básico para sus equipos. Era un auténtico gladiador capaz de liderar los tableros y fajarse con cualquier pívot rival.

Magee  jugó durante cuatro temporadas en el baloncesto universitario, jugando 2 campañas en Saddleback College y otras dos en la Universidad de California de Irvine. Durante su periplo universitario, promedió 26 puntos y 12 rebotes por encuentro y su número 44 está retirado por los Anteaters, siendo el único jugador que tiene retirado la camiseta en esta universidad.

Fue seleccionado en la 2ª ronda del Draft de la NBA de 1982, en el puesto 39 por Phoenix Suns. Pese a ello Magee nunca llegó a jugar nunca en la NBA. Su primera experiencia profesional, se remonta a la temporada 82-83 en el conjunto Italiano del  Cagiva Varese. En el que obtuvo muy buenos sus números de  25,3 puntos (segundo máximo anotador de la Lega) y 14,8 rebotes (máximo reboteador de la Lega) de media por partido. Este rendimiento hizo que el FC Barcelona intentara su fichaje. Magee no llegó a un acuerdo con los culés, debido a que quería jugar  en la NBA. De nuevo, el sueño de jugar en la NBA se vio truncado en el último momento. Magee estaba sin equipo y  recaló en el CAI Zaragoza dirigido por León Najnudel. Lo hizo  para sustituir a Harry Davis, que había dejado recuerdo imborrable. Llegó al y con tan sólo tres entrenamientos y a una semana de la disputa de la fase final de Copa del Rey que se celebraba  en la ciudad. Antes de la copa, ayudó a la primera victoria en la historia del CAI frente al Real Madrid por 83-82. Y una semana después, frente al Cajamadrid, que era su principal rival para clasificarse para la Copa del Rey, Magee lideraba al Cai anotando 35 puntos y capturando  9 rebotes para disputar la Copa que se iba a disputar en casa. Magee ya era  el ídolo de la afición maña, y lo mejor estaba por llegar. En la copa, en semifinales vencieron por  87-83 al Joventud de Badalona con un Magee colosal con 36 puntos y 15 rebotes, que desataron el éxtasis y  la locura en Zaragoza. El Cai iba a disputar la final frente al Barcelona, que había eliminado al Real Madrid en la otra semifinal. En la final sufrió el marcaje del pívot azulgrana Marcellus Starks, que lo maniató hasta que consiguió cargarlo de faltas personales. El Barça dominó la primera parte  y se iba con 38-47 favorable al descanso. En el segundo periodo  llegó la reacción del CAI, de la mano de Magee y del otro Estadounidense del equipo, Jimmy Allen, que consiguieron dar la vuelta al marcador para acabar venciendo por 81-78. Magee terminó la final con 19 puntos y 11 rebotes. Su imagen celebrando el título tocando el mítico Bombo de Manolo, y  bebiendo de la bota de vino al tiempo que era paseado a hombros por  los exultantes aficionados, son historia de nuestro baloncesto. Por cierto Magee vestía un pantalón diferente al resto de sus compañeros,  ya que las nuevas equipaciones Adidas que el el Cai tenía para la ocasión, no disponían de pantalones en los que entrase su voluminoso trasero. Al margen de la Copa también es recordada la anécdota del CAI, en un partido de  Copa Korac en Sibenik ante el Sibenka de Drazen Petrovic (que no disputó el encuentro al estar haciendo el servicio militar). El Cai vencía un partido repleto de incidentes por 101-102. Estos se sucedieron al finalizar el mismo, y Magee recibía un monedazo en la cabeza y se daba la vuelta y la  lanzaba  a la grada desde donde le habían lanzado la moneda y se lió a tortas con todo aquel que se puso en su camino. Tras esto  se dio la vuelta, y tranquilamente se dirigió al vestuario, donde también tuvo que abrir una puerta a la fuerza (no era poca)  ante la encerrona  que estaba sufriendo su equipo.

Después de una campaña inolvidable en Zaragoza, con unos números de 24,7 puntos y 10,5 rebotes por encuentro. Magee era reclamo de los mejores equipos de  Europa. El pívot fichaba por uno de los grandes del continente, el Maccabi Tel Aviv, en el que jugó durante 6 temporadas, ganando 6 ligas y 4 copas de Israel, y una cuenta pendiente, la Copa de Europa, donde llegó a disputar tres finales consecutivas (87,88 y 89) perdiendo todas ellas, las dos primeras frente a los Italianos del Olimpia Milán (71-69 y 90-84) y la última ante la Jugoplastika de Split (75-69). Como no  podía ser de otro modo, en Israel también dejó huella. Magee está considerado por muchos como el mejor extranjero que ha jugado en Israel, siendo el  tercer máximo anotador de la historia del Maccabi en competiciones Europeas con un total de 2.081 puntos, por detrás de Berkovich (3.588) y Jamchi (3.262). En la temporada 88-89 fue el máximo anotador de la Liga israelí con 27 puntos por partido.

Volvió de nuevo a España y de nuevo a Zaragoza durante la temporada 90-91 formando con Mark Davis una de las mejores parejas de extranjeros que han jugado en la ACB. En aquella temporada fue subcampeón de la Recopa de Europa, cayendo en la final ante el Paok de Salónica por 76-72, en el mayor ATRACO de la historia del baloncesto Fiba. En ese año finalizó como máximo reboteador de la Liga ACB con 406 rebotes (12,7 por partido), y alcanzó la barbaridad de valoración de 53 en un partido ante el  Grupo IFA Granollers (41 puntos y 11 rebotes, 16/18 en tiros de 2 y 9/10 en tiros libres) siendo el  record de valoración hasta la llegada de un tal Arvydas  Sabonis. Anotaba 25,5 puntos por encuentro en Liga, capturó 21 rebotes en un partido de cuartos de final de la Copa del Rey ante Estudiantes (record de la competición igualado con Warren Kidd), y concluyó la Liga ACB en sexta posición y sobre todo, Magee dio de nuevo muestras de su clase, de su juego, de su fuerza y de su líder carácter.

De Zaragoza se marchaba a  las filas del conjunto Italiano del Robe di Kappa Torino en la temporada 91-92 Allí de nuevo volvió a de dejar su sello, con unos números de 21,9 puntos y 13,4 rebotes por partido. Al año siguiente fue a Francia, para jugar en el  Racing de Paris, siendo considerado el jugador más completo de la liga Francesa así como el máximo reboteador de la competición con un promedio de 13,5 por partido. Finalmente decidió volver a Israel en la temporada 1993-94, al Maccabi Rishon, donde puso punto y final a su brillante carrera deportiva.

Tras su retirada del baloncesto, Magee retornaba a Estados Unidos, hasta que la fatalidad y la tragedia se cebaron con él. El 23 de Octubre de 2003 Kevin Magee fallecía con tan solo 44 años, en un accidente de tráfico en la zona sur de Amite (Los Ángeles). Su recuerdo y su sello están muy presentes en todos los sitios donde jugó en especial en Zaragoza, donde las imágenes de Magee celebrando el primer gran éxito de conjunto Aragonés, son historia del deporte en la ciudad, por ello, por su juego, capacidad y carácter  es recordado de manera frecuente.

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